Oración a la Virgen María

"Dios te salve María, llena eres de gracia...". Cuando se habla de la oración a la Madre de Dios, estas son las primeras palabras que pasan por la mente de un cristiano. Es cierto que el Ave María es la oración a la virgen María que más se conoce y reza. Sin embargo, existen muchas otras oraciones a la virgen, porque María tiene un estatus muy especial en la religión católica: es la inmaculada concepción, la Madre de Dios, la elegida del Señor.

A continuación, tres ejemplos de oraciones a María que fueron escritas por santos muy conocidos, así como una selección de oraciones a Nuestra Señora, las cuales se adaptan a diferentes necesidades.

Tres hermosas oraciones católicas a María, Madre de Dios

Oración de San Efrén de Siria a la virgen María

Mi santísima Señora, Madre de Dios, llena de gracia, tú eres la gloria de nuestra naturaleza, el canal de todos los bienes, la reina de todas las cosas después de la Trinidad..., la mediadora del mundo después del Mediador; tú eres el puente misterioso que une la tierra con el cielo, la llave que nos abre las puertas del paraíso, nuestra abogada, nuestra mediadora. Mira mi fe, mira mis piadosos anhelos y acuérdate de tu misericordia y de tu poder. Madre de Aquel que es el único misericordioso y bueno, acoge mi alma en mi miseria y, por tu mediación, hazla digna de estar un día a la diestra de tu único Hijo. Amén.”

Oración a la virgen María de San Juan Pablo II

¡Oh virgen de Inmaculada,

Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia!

Tú, que desde este lugar manifiestas

tu clemencia y tu compasión

a todos los que solicitan tu amparo;

escucha la oración que con filial confianza te dirigimos,

y preséntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.

Madre de misericordia, maestra del sacrificio escondido y silencioso,

a Ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores,

te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos,

nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos;

ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado,

Señora y Madre nuestra.

Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino

De una plena fidelidad a Jesucristo a su Iglesia:

No nos sueltes de tu mano amorosa. Amén.”

Oración de San Maximiliano Kolbe a la virgen María

Inmaculada, reina del cielo y de la tierra, refugio de los pecadores y madre nuestra amorosísima, a quien Dios confió la economía de la misericordia. Yo, pecador indigno, me postro ante ti, suplicando que aceptes todo mi ser como cosa y posesión tuya.

A ti, Madre, ofrezco todas las dificultades de mi alma y mi cuerpo, toda la vida, muerte y eternidad. Dispón también, si lo deseas, de todo mi ser, sin ninguna reserva, para cumplir lo que de ti ha sido dicho: “Ella te aplastará la cabeza” (Gen 3:15), y también: “Tú has derrotado todas las herejías en el mundo”.

Haz que en tus manos purísimas y misericordiosas me convierta en instrumento útil para introducir y aumentar tu gloria en tantas almas tibias e indiferentes, y, de este modo, aumente en cuanto sea posible el bienaventurado reino del sagrado corazón de Jesús. 

Donde tú entras oh inmaculada, obtienes la gracia de la conversión y la santificación, ya que toda gracia que fluye del corazón de Jesús para nosotros, nos llega a través de tus manos. Ayúdame a alabarte, virgen santa y dame fuerza contra tus enemigos. Amén.

Devociones, rosario y novenas a la Virgen María

Podemos rezar a la virgen María de manera sencilla, y a cualquier hora del día con estas oraciones cortas y hermosas:

También puedes rezar en comunión con todos los cristianos, con estas oraciones tradicionales a la virgen María:

También podemos ofrecerle momentos más largos de oración a través de:

  • Las novenas (oraciones que se rezan durante nueve días).

  • Los rosarios

A través de estas diversas apariciones: en Fátima, en Medjugorje, en Lourdes, etc., la madre de Cristo nos invita a rezarle por nuestra salvación y por la del mundo. Podemos rezar a la virgen María, como ella nos pidió que lo hiciéramos, con las siguientes oraciones:

¿Por qué rezar a la Virgen María?

"No tengas miedo de amar demasiado a la santísima virgen, nunca la amarás lo suficiente y Jesús estará muy feliz ya que la santísima virgen es su madre", dijo Santa Teresa de Lisieux a su primo. Ofrecer nuestras oraciones a santa María, para que se las presente a su hijo, es la mejor manera de acercarnos a Cristo. La oración nos conduce a la escuela de María: una escuela de humildad, de ternura, de amor absoluto e ilimitado, que nos hace verdaderos cristianos. María es el modelo del cristiano, la que nos permite seguir los pasos de su hijo, Jesús.  

En el Evangelio según San Juan (19:26-27), Jesús, al momento de morir, hace de María la madre de todos los cristianos. Él le dice: "Mujer, aquí tienes a tu hijo", y volviéndose a Juan, exclama: "Aquí tienes a tu madre". María se convierte en la madre de Juan, de los discípulos y de todos los cristianos, es decir, en la madre de la Iglesia.

Hozana nos ayuda a rezarle a la Virgen María.

Hozana es una red social de oración que reúne a más de 300.000 cristianos en comunidades de oración, en torno a propuestas espirituales. De hecho, es una gran ayuda para que podamos perseverar en la oración. ¡Aquí también podemos encontrar un contenido muy diverso, adaptado a todas las necesidades espirituales!. 

Encuentra muchas comunidades a la virgen María, para rezar cada semana a la virgen de Lourdes, a la virgen de Guadalupe, a la virgen del Carmen. Además, puedes unirte a la comunidad “los cinco minutos de María”, y recibir una reflexión acerca de nuestra Señora, para unirnos poco a poco en el amor a nuestra madre santísima.