Pontmain: apariciones, mensajes, santuario y oraciones

Pontmain es un pequeño pueblo del departamento de Mayenne, en la diócesis de Laval. La Virgen se apareció allí en 1871 a cuatro niños. Reconocida por la Iglesia en 1872, la aparición dio lugar a la construcción de un santuario, elevado al rango de Basílica por Pío X en 1905. Descubre aquí el relato de la aparición, el milagro y las oraciones a Nuestra Señora de Pontmain.

Historia de las apariciones de Pontmain en Francia

El 17 de enero de 1871, mientras Francia estaba siendo derrotada por Prusia, cuatro niños vieron aparecer a una “Hermosa Señora” en el cielo, en medio de un triángulo formado por tres grandes estrellas. Eugène y Joseph Barbedette, Françoise Richer y Jeanne-Marie Lebossé contemplaron a la Virgen María durante tres horas. Ella estaba vestida con un manto azul adornado de estrellas, su cabeza cubierta por un velo negro con una corona de oro y un ribete rojo. En sus pies tenía zapatos azules con una hebilla de oro. La aparición fue cambiando progresivamente, dando lugar a cinco fases sucesivas.

Primera fase

La Virgen extiende las manos hacia los niños y les sonríe.

Segunda fase

Los habitantes del caserío y el párroco, Michel Guérin, se unen a los niños y comienzan a rezar con ellos. Un óvalo azul y cuatro pequeñas velas apagadas rodean a la Hermosa Señora, y aparece una pequeña cruz roja a la altura de su corazón. El pequeño grupo reza el rosario y, poco a poco, el óvalo y la Virgen crecen, y las estrellas en su manto y a su alrededor se multiplican. Después rezan el Magníficat, las letanías, el Inviolata y el Salve Regina. Durante estas oraciones, una franja blanca se despliega debajo del óvalo y letras doradas se forman una a una, componiendo el mensaje: “Pero recen, hijos míos, Dios los escuchará en poco tiempo; mi Hijo se deja tocar.”

Tercera fase

El pequeño grupo entona el cántico “Madre de la Esperanza”, y la Hermosa Señora levanta sus manos a la altura de los hombros y mueve los dedos al ritmo del canto.

Quarta fase

El grupo continúa con un cántico cuyo estribillo es Parce Domine (“Perdón, Señor”). La Virgen se pone entonces muy triste. Una cruz roja brillante con un crucifijo rojo oscuro se coloca delante de ella, a la altura de su pecho. La Virgen toma la cruz con sus manos y se la presenta a los niños. La cruz está coronada por un pequeño letrero blanco con la inscripción en letras rojas “Jesucristo”. Una pequeña estrella enciende las cuatro velas que rodean a la Virgen. Al canto “Ave Maris Stella”, la Virgen recupera su actitud inicial y vuelve a sonreír.

Quinta fase

Dos pequeñas cruces blancas aparecen sobre los hombros de la Virgen. Luego, un velo blanco la cubre, subiendo desde abajo hacia arriba. Finalmente, todo desaparece. Los niños anuncian: “Se acabó todo”, y cada uno vuelve a su casa.

El milagro del 17 de enero de 1871

El contexto de la aparición era muy alarmante, las tropas prusianas ocupaban el noreste de Francia y estaban a las puertas de Laval. La mañana del 17 de enero, el general Alfred Chanzy, comandante de la plaza de Laval, escribe: “Hace mucho frío, está nevando. Tenemos enfrentamientos esporádicos; los alemanes son muy numerosos […]. Mis tropas son pocas y están agotadas, y nos faltan municiones. Nuestro objetivo: retrasar la invasión de Bretaña”.

Al finalizar el día, sorprendido por el giro de los acontecimientos, escribe: “18:00: el centinela que acaba de ser relevado me anuncia la partida tumultuosa y precipitada de los alemanes. Parece que se retiran. ¿Qué van a hacer? ¿Cómo van a atacarnos? […] En el campamento alemán, siempre un aire de pánico. ¿Por qué? […] Con su equipaje, han recorrido 30 km en hora y media. No entiendo nada”. 

La explicación de esta inesperada y precipitada partida de los alemanes llega al día siguiente, cuando una delegación alemana precedida por una bandera blanca solicita ver al general Chanzy. Esto es lo que informa la delegación: “El 17 de enero, hacia las 17:45, una hermosa señora se nos apareció en el cielo. Ella nos protegía. Llevaba un vestido azul noche adornado de estrellas doradas, un velo negro sobre la cabeza que le ocultaba el cabello y una especie de corona dorada invertida con un borde rojo en la mitad. Se interpuso entre ustedes y nosotros y nos empujó con las palmas de las manos. Fue entonces cuando sentimos un fuego ardiente que precipitó nuestra partida. Esa señora los protege. Persiguió a nuestras tropas, que tuvieron que huir”. El general Chanzy no entiende nada y solo ve una alucinación. Sin embargo, el armisticio se firma el 26 de enero.

El santuario de Pontmain en Francia

En 1872, Mons. Wicart, obispo de Laval, reconoció oficialmente las apariciones. Tras la muerte del Padre Michel Guérin, confió la construcción del santuario a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. En 1900, Mons. Geay consagró el santuario y en 1905, Pío X lo erigió en Basílica.

Oraciones

Las oraciones rezadas por los niños y las personas presentes durante la aparición nos indican cuáles son las oraciones más queridas por la Virgen María y que tocan su corazón. Hoy en día, no es necesario buscar novedades: las oraciones tradicionales mediante las cuales la Iglesia alaba a la Madre de Dios desde hace siglos siguen siendo poderosas, y su eficacia permanece intacta. Es bueno redescubrirlas y recitarlas con frecuencia.

Oración a Nuestra Señora de Pontmain

“Dulcísima Virgen María, en tu aparición en Pontmain, recordaste la importancia de la oración, fortaleciste en nuestros corazones la esperanza y trajiste la paz. Dígnate acoger hoy favorablemente la oración ardiente que te dirigimos, para que se establezca en nuestros corazones, nuestras familias, nuestra Nación y todas las naciones, la paz, fruto de la justicia, de la verdad y de la caridad. Aumenta en nuestras almas el deseo de vivir plenamente nuestra fe, sin ninguna concesión, en todas las circunstancias de nuestra vida. Ayúdanos a comprender siempre a los demás y a amarlos profundamente en Dios. Amén”.

¡Nuestra Señora de Pontmain, ruega por nosotros!

Con Hozana, reza para responder a los llamados de nuestra Madre en Pontmain

  1. Redescubre la y rézala diariamente, esta oración tan amada por la Virgen María.
    El Santo Rosario es un arma poderosa: úsalo con confianza y te asombrarás de sus frutos.
  2. ¿Quieres rezar el rosario cada día? Únete a este para que confíes tus peticiones a Nuestra Madre del Cielo.
  3. Reza 9 días con María para reavivar el fuego de tu vida: vive con ella una , de consuelo, de conversión, de luz, de fuego y de alegría para transformar tu vida.

Rosario es una aplicación lanzada por Hozana y puedes rezar una docena de rosarios o el rosario completo con otros cristianos.

Association Hozana - 8 rue du Palais de Justice, 69005 Lyon

Contáctenos