¿Quién era Melquisedec en la Biblia?
Melquisedec, cuyo nombre significa "rey de justicia" en hebreo, aparece por primera vez en el libro del Génesis del Antiguo Testamento. Relata que se reunió con Abraham tras la victoria de este sobre Kedorlaomer y sus tres aliados. Melquisedec le ofreció pan y vino y le bendijo en nombre de El-Elyon, "Dios Altísimo".
Melquisedec es presentado en la Biblia como rey de Salem (la futura Jerusalén), pero también como rey de paz y justicia, y sacerdote del Altísimo, también llamado sacerdote del Dios Altísimo, y el Nuevo Testamento también lo menciona varias veces en la Epístola a los Hebreos.
Extractos del Antiguo Testamento sobre Melquisedec
Libro del Génesis 14, 18-20
"Y Melquisedec, rey de Salem, que era sacerdote de Dios, el Altísimo, hizo traer pan y vino, y bendijo a Abram, diciendo: «¡Bendito sea Abram de parte de Dios, el Altísimo, creador del cielo y de la tierra! ¡Bendito sea Dios, el Altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos!». Y Abram le dio el diezmo de todo."
Salmos 109:4
"El Señor lo ha jurado y no se retractará: «Tú eres sacerdote para siempre, a la manera de Melquisedec»."
Extractos del Nuevo Testamento sobre Melquisedec
Epístola a los Hebreos 5:5-7
"Por eso, Cristo no se atribuyó a sí mismo la gloria de ser Sumo Sacerdote, sino que la recibió de aquel que le dijo: "Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy". Como también dice en otro lugar: "Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec". El dirigió durante su vida terreno súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión."
Epístola a los Hebreos 6:18-20
"De esa manera, hay dos realidades irrevocables –la promesa y el juramento– en las que Dios no puede engañarnos. Y gracias a ellas, nosotros, los que acudimos a él, nos sentimos poderosamente estimulados a aferrarnos a la esperanza que se nos ofrece. Esta esperanza que nosotros tenemos, es como un ancla del alma, sólida y firme, que penetra más allá del velo, allí mismo donde Jesús entró por nosotros, como precursor, convertido en Sumo Sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec."
Epístola a los Hebreos 7:9-17
"Por último, se puede decir que el mismo Leví, a quien corresponde percibir los diezmos, pagó los suyos a Melquisedec en la persona de Abraham, porque, en cierto sentido, Leví ya estaba en el cuerpo de su padre Abraham cuando Melquisedec le salió al encuentro. Por lo tanto, si se podía alcanzar la perfección por medio del sacerdocio levítico, sobre el cual se funda la Ley dada al pueblo, ¿qué necesidad había entonces de que surgiera otro sacerdote, según el orden de Melquisedec y no según el orden de Aarón porque el cambio de sacerdocio implica necesariamente un cambio de Ley. De hecho, Jesús, de quien se dicen estas cosas, pertenecía a una tribu que no era la de Leví, ninguno de cuyos miembros se dedicó al servicio del altar. Porque es sabido que nuestro Señor desciende de Judá, y de esa tribu, nunca habló Moisés al referirse a los sacerdotes. Y esto se hace más evidente aún, si se tiene en cuenta que este nuevo sacerdote, a semejanza de Melquisedec, se constituye, no según la disposición de una ley meramente humana, sino según el poder de una vida indestructible. De él se ha atestiguado: "Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec".
Descubre la Biblia con Hozana
- Recibe diariamente el Evangelio del día y alimenta tu alma con la oración.
- Gracias a este retiro de oración, dedica un momento al Señor y ora con los Salmos.
- Cada mañana, reciba el Evangelio del día comentado en audio, animado por Obas misionales pontificias. Este tiempo de oración te invita a dedicar un tiempo a la meditación y termina con la proclamación del Padre Nuestro.