Ejemplo y secuencia de una lectio divina
La lectio divina es una forma de meditación de la Palabra de Dios. Esta lectura orante de la Biblia comprende 4 etapas: lectio, meditatio, oratio, contemplatio.
¿Qué es una lectio divina? He aquí una guía paso a paso de la lectio divina, basada en el relato de la multiplicación de los panes (Marcos 8:1-10), para ayudarte a meditar sobre un texto bíblico.
Antes de empezar la lectio divina
Ponte comodamente
Lo primero que hay que hacer es encontrar un momento del día y un lugar adecuados para este tiempo de meditación. Puede ser en casa, en tu habitación, en un jardín o en una iglesia, por ejemplo.
También es importante dejar tiempo suficiente. Dios se toma su tiempo, y es una buena idea pasar este tiempo de meditación tranquilamente, sin prisas. Lo ideal es disponer de media hora para vivir plenamente cada etapa.
Prepárate
Para favorecer la calma y la disponibilidad interior, se necesita estar físicamente cómodo. La elección de la postura ayuda. Sentado-a, de rodillas... Lo importante es poder permanecer en esta postura sin sentirse incómodo-a o molesto-a, y encontrar una postura erguida, despierta, pero sin tensión.
Podemos tomarnos un tiempo, más o menos largo según nuestras necesidades, para desconectar nuestra mente de la agitación externa e interna, conectarnos con el presente y volver a centrarnos. Con unos ciclos de respiración profunda, un ejercicio de relajación o dedicando tiempo a buscar y abrir la Biblia plenamente conscientes... (Los ejercicios del método Vittoz pueden ayudar a favorecer la atención y la receptividad).
Adéntrate en la oración
Cuando nos sentimos preparados, podemos dirigirnos íntimamente a Dios. Para ello, podemos hacer la señal de la cruz y/o presentarnos al Señor con unas palabras, por ejemplo: "Jesús, te adoro, eres mi Señor y mi Dios. Estoy encantado de poder escucharte meditando un poco tu Palabra".
También es una buena idea invocar al Espíritu Santo para que nos guíe e ilumine en nuestra comprensión de las Escrituras. Esto puedes hacerlo simplemente diciendo "Ven Espíritu Santo" o recitándole una oración.
Lectio divina paso a paso
Primera lectura del pasaje elegido
Si es posible, esta primera lectura debe hacerse en voz alta, para poder acoger plenamente la Palabra de Dios, con los ojos y los oídos, y también con la boca, que puede saborearla: "Qué dulce es tu palabra a mi paladar, más que la miel a mi boca" (Sal 119,103).
La lectura es pausada y equilibrada.
"01 En aquellos días, cuando había de nuevo una gran multitud y la gente no tenía qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo
02 "Tengo compasión de esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer.
03 Si los envío a casa en ayunas, se desmayarán por el camino, y algunos de ellos han hecho un largo camino."
04 Sus discípulos le dijeron: "¿Dónde, pues, encontraremos pan para saciarlos aquí en el desierto? "
05 Él les preguntó: "¿Cuántos panes tenéis? "Ellos le respondieron: "Siete."
06 Entonces ordenó a la multitud que se sentara en el suelo. Luego, tomando los siete panes y dando gracias, los partió y se los dio a sus discípulos para que los repartieran; y ellos los repartieron a la multitud.
07 Tenían también unos pececillos, que Jesús bendijo y también mandó repartir.
08 La gente comió y quedó satisfecha. Recogieron lo que sobró, haciendo siete canastas.
09 Eran como cuatro mil. Entonces Jesús los despidió.
10 En seguida subió a la barca con sus discípulos y se dirigió a la región de Dalmanoutha".
(Marcos 8, 1-10)
(traducción de aelf)
Segunda lectura y meditación parte por parte
Durante esta segunda lectura, se debe prestar atención a lo que el texto despierta en nosotros. Sentimientos, imágenes... ¿Cuáles son las palabras y los versículos que nos conmueven, que llaman nuestra atención, que nos interpelan?
Primer pasaje: versículos 1
- relectura
- Reflexión sobre el sentido literal del texto: ¿Qué ocurre en este pasaje del Evangelio? La fama de Jesús empieza a crecer; la gente viene de todas partes para escuchar sus enseñanzas, para ver a este hombre que realiza curaciones milagrosas. Pasan horas escuchándole. Me imagino la escena, imagino la actitud de la multitud presente ante Jesús. Contemplo también la actitud de Jesús. La de los discípulos.
- Reflexión sobre cómo me resuena, cómo se hace eco de mi situación (sentido "moral" del texto) ¿Cómo me siento afectado por esta multitud? Puedo reflexionar sobre algunas de las palabras de Jesús:"Tengo compasión de esta multitud". ¿Qué evocan en mí? ¿Cómo me hablan de Jesús y de su relación con nosotros? ¿He sentido yo también alguna vez la preocupación de Jesús por mí? ¿De qué manera la pregunta de los discípulos me recuerda preguntas que yo también puedo hacerme?
Segundo pasaje: versículos 5 al 7
- relectura
- Reflexión sobre el sentido literal del texto: ¿Qué sucede? ¿Cuáles son las diferentes etapas que se describen aquí? ¿Cuáles son los gestos y las palabras de Jesús? ¿Qué se pide a los discípulos y a la multitud?
- Reflexión sobre el sentido del texto en relación con Cristo o la Iglesia ("sentido alegórico" del texto): ¿En qué me hacen pensar las palabras de Jesús? ¿Cómo puede iluminarme este texto sobre el sentido de la Eucaristía, por ejemplo?
- Momento de oración: "¿Cuántos panes tenéis? ", preguntó Jesús a sus discípulos. El milagro de la multiplicación de los panes comenzó con la ofrenda, por irrisoria que parezca, de 7 pequeños panes. Hoy, ¿qué tengo yo para ofrecer a Jesús? El tiempo que paso con mis amigos o mi familia, mi trabajo, un pequeño servicio que voy a hacer, tal vez... Pongo mi ofrenda, por humilde que sea, en sus manos.
Tercer pasaje: versículos 8 al 10
- relectura
- Reflexión sobre el sentido literal del texto: ¿Qué sucede ahora? ¿Qué hace la multitud? ¿Jesús? ¿Los discípulos?
- Reflexión sobre el "sentido alegórico" del texto:"La gente comió y se sació " Hoy, ¿cuál es mi hambre, mi sed profunda?
Pasar de la lectura meditativa a la oración
Tras este tiempo de lectio y meditatio, podemos pasar a la oración, que corresponde a las etapas de oratio y contemplatio.
Puedo, por ejemplo
- Formular una petición, una acción de gracias, una alabanza o recitar el Padre nuestro
- Y luego pasar un tiempo para hablar sinceramente en silencio.
Por ejemplo, después de esta meditación sobre la multiplicación de los panes, podría ofrecer a Jesús mi hambre y mi sed y tomarme un momento de silencio en su presencia para dejar que Él las sacie.
Antes de terminar, acuérdate de dar gracias a Jesús por este tiempo pasado con él, aunque la sesión no haya parecido fructífera. Porque en la Lectio Divina, como en la oración, el contacto con Dios se hace por la fe, no por el sentimiento.
Practicar la Lectio Divina con Meditatio
Meditatio es la primera aplicación de meditación cristiana en francés. Ofrece meditaciones guiadas en audio para ayudarle a dedicar tiempo a la oración y a la escucha de la Palabra de Dios.
Cada día, el Evangelio del día se presenta con algunas preguntas y puntos de reflexión para ayudarle a meditar sobre él. (Descargar Meditatio gratuitamente para descubrir el evangelio del día)
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