Yoga: orígenes, prácticas, beneficios y limitaciones

El yoga, ampliamente practicado en Occidente, se considera tanto una sencilla técnica de relajación y meditación como una forma de vida en sí misma. Hoy en día, el yoga se practica como respuesta a la necesidad de bienestar y relajación de la mente y el cuerpo en una sociedad cada vez más acelerada. Sin embargo, la historia y la espiritualidad hindú que hay detrás de esta disciplina van mucho más allá de ser una simple técnica de relajación.

¿Qué es el yoga?

Definición de yoga

El yoga es una disciplina tradicional oriental que pretende unificar al ser humano y trascender su condición a través de una serie de técnicas que incluyen posturas físicas, ejercicios de respiración y meditación. Hoy en día, se considera una técnica similar a la sofrología, que ayuda a volver a centrarse en uno mismo y a tomarse un respiro mientras se hace ejercicio.

Los orígenes del yoga

El yoga es una escuela de pensamiento hindú que se practica desde el tercer milenio antes de Cristo. Implica diversos ejercicios físicos y mentales, así como un cierto ascetismo moral. Descrito en particular por Patañjali en el Yoga-sûtra (texto destinado a quienes desean aprender la disciplina del yoga), el objetivo del yoga es unificar los diferentes aspectos del ser humano (físico, psíquico y espiritual). Esta unificación pretende provocar un despertar que permita al hombre trascender su condición humana y acercarse a lo divino, liberándolo de la fatalidad y el sufrimiento asociados a la vida encarnada y material (karma).

Ante esta gran tradición, no siempre es fácil distinguir entre las distintas prácticas.

¿Cómo se practica el yoga?

Hatha yoga o yoga tradicional

El yoga tradicional indio (o Hatha yoga) consta de 8 miembros o"ashtanga", que se encuentran en el tratado "Yoga-sutras":

  1. Yama: el código de conducta en la sociedad (normas éticas y morales relativas a nuestra relación con los demás)
  2. Niyama: autodisciplina (conocerse a uno mismo, cultivar la autoaceptación, practicar la disciplina, etc.)
  3. Asana: posturas corporales (práctica regular de posturas para mantener la salud física y mental)
  4. Pranayama: ejercicios respiratorios (para calmar la mente y aumentar la energía vital, en particular abriendo los chakras)
  5. Pratyahara: control de los sentidos (conocer y desarrollar los 5 sentidos)
  6. Dharana: control de la mente (desarrollo de la concentración, especialmente a través de la meditación).
  7. Dhyana: meditación (alcanzar un estado de profunda calma y unidad mental)
  8. Samadhi: el estado de despertar y liberación (alcanzado mediante la aplicación de los otros pilares).

Aplicando gradualmente estos principios en nuestra vida diaria, podemos  equilibrar nuestro bienestar físico, mental, emocional y espiritual. El objetivo de poner en práctica estos diferentes aspectos en nuestra vida es lograr un día un despertar liberador del determinismo del "Karma" (el concepto de reencarnación ligado a la calidad de nuestras acciones en vidas anteriores). El hombre sería entonces capaz de "ir más allá de los límites de sus percepciones sensoriales y de su intelecto, para alcanzar un conocimiento directo de la verdadera esencia del mundo aparente" (De las orillas del Ganges a las orillas del Jordán, de Hans Urs von Balthasar).

Sin embargo, la práctica occidental y contemporánea es más accesible, ya que se basa en posturas físicas para desarrollar el bienestar mental.

La práctica occidental

Aunque inspirada en el yoga tradicional indio, la práctica occidental moderna se centra en los aspectos físicos, es decir, en las "asanas(posturas) y a veces en el "pranayama(ejercicios respiratorios). Este enfoque, que tiende más a una práctica deportiva que a una religión, forma parte de un planteamiento de desarrollo personal que hace hincapié en los beneficios para el cuerpo y el bienestar general del individuo, como la reducción de la ansiedad, la relajación, etc.

A partir del Hatha Yoga, han surgido diversas prácticas en Occidente, como:

  1. Vinyasa Yoga (sincronización de posturas y respiración)
  2. Ashtanga Yoga (secuencia precisa de posturas físicas)
  3. Power Yoga (versión fitness del yoga)
  4. Yin Yoga (yoga lento y meditativo)
  5. Kundalini Yoga (una forma de yoga espiritual)
  6. Yoga Sculpt (una combinación de yoga y tonificación muscular)

Los beneficios del yoga

El yoga tiene muchos beneficios físicos y mentales. He aquí algunos de ellos:

  1. prevención de enfermedades crónicas
  2. alivia el dolor corporal mediante el ejercicio físico regular
  3. combate el estrés y la ansiedad reequilibrando el sistema nervioso central (sobre todo mediante la meditación)
  4. mejora la calidad del sueño y de la respiración
  5. tonificar la figura mediante el fortalecimiento de los músculos

Aunque el yoga pretende contribuir al bienestar de las personas, puede tener ciertas limitaciones e incluso peligros  que es importante conocer.

Los límites del yoga

En cuanto al aspecto puramente físico del yoga, las posturas mal ejecutadas pueden provocar dolores corporales a corto y largo plazo. Por eso es importante calentar bien antes de una sesión, sin forzar nunca las posturas. El yoga también puede estar contraindicado para las personas con problemas cardíacos.

Además, si el yoga tiene sus raíces en el hinduismo, un movimiento religioso y filosófico muy específico, ¿podemos realmente practicarlo sin ningún trasfondo espiritual?

También es importante tener en cuenta que en el origen del yoga está la búsqueda de borrar todo afecto para anestesiar al hombre de toda emoción (y, por tanto, de todo sufrimiento) y permitirle así liberarse de su condición humana y material. Esta búsqueda implica un desapego total del cuerpo y de sus emociones. En ello parece haber un desprecio por ciertos componentes de la naturaleza humana, lo que parece incompatible con el cristianismo.

Si eres cristiano, o si buscas unificar tu ser, también existe el Método Vittoz, que propone acoger la realidad a través de ejercicios psicosensoriales.

El Método Vittoz, una alternativa holística y cristiana al yoga y el bienestar

El Método Vittoz es un método psicocorporal que crea una mayor conciencia de uno mismo y una mayor aceptación de lo que nos rodea. A través del concepto de receptividad y emisividad, el método Vittoz también nos permite unificarnos plenamente (cuerpo, mente y espíritu). Sus beneficios incluyen una relajación profunda, una mayor concentración, un mejor sueño y la capacidad de distanciarnos de los pensamientos negativos. A diferencia del yoga, el método Vittoz nos anima a abrazar todas las dimensiones de nuestro ser como un regalo que hay que cuidar.

Esta técnica psicocorporal moviliza no solo nuestro cuerpo, sino también nuestra mente, sobre todo a través de la meditación.

La meditación cristiana une todo nuestro ser: cuerpo, alma y espíritu.

Para completar el trabajo de relajación propuesto por el Método Vittoz, la meditación cristiana ofrece la relajación de la mente y la reflexión sobre temas religiosos y humanos. Para completar el trabajo de relajación propuesto por el Método Vittoz, la meditación cristiana ofrece la relajación de la mente y la reflexión sobre temas religiosos y humanos como Dios, la oración, la tradición cristiana, las emociones, el sufrimiento, la autoestima y la gratitud.

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