Exultet: ¡el canto de la victoria!

"Exultad en el cielo, multitud de ángeles" es lo que oímos durante la Vigilia Pascual. El Exultet (nombre latino de las primeras palabras de este himno) forma parte de la liturgia de esta celebración de la noche de Pascua, durante la cual los fieles, a los pies del cirio pascual, esperan en la noche la llegada de la luz de Cristo.
"Oh noche que nos devuelves la luz". En la noche del Sábado Santo, a la espera del día de Pascua y de la luz de un nuevo día, los cristianos recuerdan otro episodio sinónimo de liberación, el del paso del Mar Rojo por el pueblo hebreo, guiado por Moisés.




Letra en español

Exulten por fin los coros de los ángeles,
exulten las jerarquías del cielo,
y por la victoria de Rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvación.

Goce también la tierra,
inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,
se sienta libre de la tiniebla
que cubría el orbe entero.

Alégrese también nuestra madre la Iglesia,
revestida de luz tan brillante;
resuene este templo
con las aclamaciones del pueblo.

Por eso, queridos hermanos,
que asistís a la admirable claridad de esta luz santa,
invocad conmigo, os ruego,
la misericordia de Dios omnipotente.

Y que Él, que sin mérito mío
se dignó agregarme al número de sus ministros,
infundiendo en mí el resplandor de su luz,
me ayude a proclamar la alabanza de este cirio.

V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.

V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario
aclamar con nuestras voces
y con todo el afecto del corazón
a Dios invisible, el Padre todopoderoso,
y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

Porque Él ha pagado por nosotros al eterno Padre
la deuda de Adán
y, derramando su sangre,
canceló el recibo del antiguo pecado.

Porque estas son las fiestas de Pascua,
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya sangre consagra las puertas de los fieles.

Esta es la noche
en que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie enjuto el mar Rojo.

Esta es la noche
en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.

Esta es la noche
en que, por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Cristo
son arrancados de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos.

Esta es la noche
en que, rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.

¡De nada nos serviría haber nacido
si no hubiéramos sido redimidos!

¡Oh admirable condescendencia de tu amor!
¡Oh incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatar al esclavo entregaste al Hijo!

¡Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo!

¡Oh feliz culpa,
que mereció tal Redentor!

¡Oh noche verdaderamente dichosa,
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino!

En esta noche de gracia,
acepta, Padre santo,
este sacrificio vespertino de alabanza
que la santa Iglesia te ofrece
por medio de sus ministros
en la solemne ofrenda de este cirio.

Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego,
que arde en llama viva para la gloria de Dios.

Y aunque distribuye su luz,
no mengua al repartirla,
porque se alimenta de la cera fundida
que elaboró la abeja fecunda
para hacer esta lámpara preciosa.

¡Oh noche verdaderamente dichosa,
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino!

Te rogamos, Señor,
que este cirio, consagrado a tu nombre,
arda sin apagarse
para destruir la oscuridad de esta noche.

Que, aceptado como perfume,
se asocie a las lumbreras del cielo.

Que lo encuentre encendido el lucero de la mañana,
ese lucero que no conoce ocaso:

Cristo, tu Hijo,
que, resucitado de entre los muertos,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina
por los siglos de los siglos.

R/. Amén.

(También puedes encontrar el canto de Moisés, dando gracias a Dios después de cruzar el Mar Rojo. Este canto también forma parte de la liturgia de la Vigilia Pascual).

Letra en latín

Exsúltet iam angélica turba cælórum :
 exsúltent divína mystéria :
 et pro tanti Regis victória tuba ínsonet salutáris.

Gáudeat et tellus, tantis irradiáta fulgóribus:
 et ætérni Regis splendóre illustráta,
 tótius orbis se séntiat amisísse calíginem.

Lætétur et mater Ecclésia,
 tanti lúminis adornáta fulgóribus:
 et magnis populórum vócibus hæc aula resúltet.


 [Quaprópter astántes vos, fratres caríssimi,
 ad tam miram huius sancti lúminis claritátem,
 una mecum, quæso,
 Dei omnipoténtis misericórdiam invocáte.


 Ut, qui me non meis méritis
 intra Levitárum númerum dignátus est aggregáre,
 lúminis sui claritátem infúndens,
 cérei huius laudem implére perfíciat.]

[V/ Dóminus vobíscum.
 R/ Et cum spíritu tuo.]
 V/ Sursum corda.
 R/ Habémus ad Dóminum.
 V/ Grátias agámus Dómino Deo nostro.
 R/ Dignum et iustum est.

Vere dignum et iustum est,
 invisíbilem Deum Patrem omnipoténtem
 Filiúmque eius unigénitum,
 Dóminum nostrum Iesum Christum,
 toto cordis ac mentis afféctu et vocis ministério personáre.

Qui pro nobis ætérno Patri Adæ débitum solvit,
 et véteris piáculi cautiónem pio cruóre detérsit.

Hæc sunt enim festa paschália,
 in quibus verus ille Agnus occíditur,
 cuius sánguine postes fidélium consecrántur.

Hæc nox est,
 in qua primum patres nostros, fílios Israel
 edúctos de Ægypto,
 Mare Rubrum sicco vestígio transíre fecísti.

Hæc ígitur nox est,
 quæ peccatórum ténebras colúmnæ illuminatióne purgávit.

Hæc nox est,
 quæ hódie per univérsum mundum in Christo credéntes,
 a vítiis sæculi et calígine peccatórum segregátos,
 reddit grátiæ, sóciat sanctitáti.

Hæc nox est,
 in qua, destrúctis vínculis mortis,
 Christus ab ínferis victor ascéndit.

¡Nihil enim nobis nasci prófuit,
 nisi rédimi profuísset.
 O mira circa nos tuæ pietátis dignátio!
 ¡Ô inæstimábilis diléctio caritátis:
 ut servum redímeres, Fílium tradidísti!

Ô certe necessárium Adæ peccátum,
 quod Christi morte delétum est !
 Ô felix culpa,
 quæ talem ac tantum méruit habére Redemptórem !

¡Ô vere beáta nox,
 quæ sola méruit scire tempus et horam,
 in qua Christus ab ínferis resurréxit!

Hæc nox est, de qua scriptum est :
 Et nox sicut dies illuminábitur :
 et nox illuminátio mea in delíciis meis.

Huius ígitur sanctificátio noctis fugat scélera, culpas lavat :
 et reddit innocéntiam lapsis
 et mæstis lætítiam.
 Fugat ódia, concórdiam parat
 et curvat impéria.

In huius ígitur noctis grátia, súscipe, sancte Pater,
 laudis huius sacrifícium vespertínum,
 quod tibi in hac cérei oblatióne solémni,
 per ministrórum manus
 de opéribus apum, sacrosáncta reddit Ecclésia.

Sed iam colúmnæ huius præcónia nóvimus,
 quam in honórem Dei rútilans ignis accéndit.
 Qui, lícet sit divísus in partes,
 mutuáti tamen lúminis detrimenta non novit.

Alitur enim liquántibus ceris,
 quas in substántiam pretiósæ huius lámpadis
 apis mater edúxit.²

Ô vere beáta nox,
 in qua terrénis cæléstia, humánis divína iungúntur !¹

Orámus ergo te, Dómine,
 ut céreus iste in honórem tui nóminis consecrátus,
 ad noctis huius calíginem destruéndam,
 indefíciens persevéret.
 Et in odórem suavitátis accéptus,
 supérnis lumináribus misceátur.

Flammas eius lúcifer matutínus invéniat :
 ille, inquam, lúcifer, qui nescit occásum.
 Christus Fílius tuus,
 qui, regréssus ab ínferis, humáno géneri serénus illúxit,
 et vivit et regnat in sæcula sæculórum.

R/ Amén.

Félix culpa

Una de las frases más conocidas del Exultet es:
"¡Oh felix culpa, quae talem ac tantum meruit habere redemptorem!"
que puede traducirse como: ¡Oh feliz culpa, que mereció tal Redentor!

Estas hermosas palabras resaltan la infinita misericordia de Dios y, lejos de encerrarnos en una culpa mórbida, nos invitan a la alabanza, a la alegría, a la Vida.

Félix Culpa; dejar de mirar atrás con remordimiento o arrepentimiento, y ver nuestra historia de otra manera, que cobra todo su sentido a la luz de la Resurrección... ¡Esa es la vida nueva, la alegría de la Pascua!

¡Necesario fue el pecado de Adán, que ha sido borrado por la muerte de Cristo!

¡Oh feliz culpa, que mereció tal Redentor!

¡Vive la Semana Santa y el camino hacia la Pascua con Hozana!

Cada año, Hozana ofrece varios programas y itinerarios para recorrer el camino hacia la Pascua y vivir plenamente el tiempo de Cuaresma. Estos itinerarios están disponibles durante todo el año y pueden ser una oportunidad, en cualquier momento, para volver a sumergirse en el hermoso misterio de la resurrección de Cristo.

Por ejemplo:

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Fuentes

1 https://francais.magnificat.net/grande-priere/exultet/