Cartas de Resurrección: 35 voces que anuncian vida

el retiro del 6 de abr de 2026 al 25 de may de 2026

Cartas de Resurrección: 35 voces de la Biblia, del Antiguo y Nuevo Testamento, que comparten su experiencia de vida tras la resurrección de Jesús y anuncian esperanza.

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¿Qué sucedería si los testigos de lo imposible decidieran romper el silencio de los siglos para hablarte al oído?

¿Qué es?

Las cartas que recibirás cada jornada son un buzón abierto a la esperanza. A través de este recorrido, 35 hombres y mujeres que transitaron las sendas de la Escritura se detienen un instante para redactar un mensaje pensado solo para ti.

Son voces que, al igual que la tuya, conocieron la fragilidad. Conversarás con quienes experimentaron el miedo, la incertidumbre, el fracaso o el duelo. Pero, por encima de todo, son relatos unidos por un hilo invisible: todos fueron alcanzados por la Luz del Resucitado.

¿Qué descubrirás en este trayecto de 35 días?

  • Identidad en la herida: Rostros que no ocultan sus cicatrices, sino que las ofrecen como el escenario donde Dios obró el milagro.
  • Un encuentro personal: Cada texto es una invitación a percibir tu nombre pronunciado por Jesús, con la misma calidez que asombró a María Magdalena en el jardín.
  • Un envío cotidiano: No son palabras para el archivo; son impulsos para ser "hijos de la resurrección" en medio de tus rutinas, tus fatigas y tus pequeñas victorias.

Con Santa María Rivier

Bajo el amparo de la espiritualidad de Santa María Rivier, estos 35 testimonios te invitan a detenerte, respirar hondo y convencerte de que ninguna tumba —ya sea de tristeza, culpa o desánimo— dicta la sentencia final.

La piedra ya ha sido removida y el sol del alba comienza a dar calor. Ahora, rompe el sello, despliega el papel y escucha con el corazón... porque hoy, alguien que te comprende profundamente, tiene una noticia de vida que entregarte.

Únete

Porque Cristo vive y, de su mano, todo vuelve a empezar.



Oración de el retiro

Regina Coeli

Reina del cielo, alégrate, aleluya. Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya. Ha resucitado según su palabra, aleluya. Ruega al Señor por nosotros, aleluya. Goza y alégrate Virgen María, aleluya. Porque en verdad ha resucitado el Señor, aleluya. Oremos: Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen. (tres veces)