San José: 7 días en las manos del Buen Padre

el retiro del 13 de mar de 2026 al 19 de mar de 2026

7 días en las manos del Buen Padre, para honrarle y encomendarte a su fiel intercesión, mientras esperamos sus gracias, como un niño en su regazo.

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Nuestra propuesta

San José es el santo del silencio fiel, el hombre a quien Dios confió el mayor tesoro de la historia: cuidar a Jesús y proteger a María. Por eso la Iglesia lo llama Custodio de la Iglesia y millones de cristianos acuden a él en las necesidades más concretas de la vida.

Te proponemos dedicar una semana entera para honrarlo, descubrir sus virtudes y aprender de su ejemplo de confianza, obediencia y fidelidad. Siete días para acercarte a este padre fuerte y discreto, capaz de sostener, proteger y guiar.

Cada día recibirás

  • Una breve meditación sobre las virtudes de San José

  • Una oración para confiarle tu vida y tus intenciones

  • Una inspiración concreta para vivir su espíritu de confianza y fidelidad

Una semana para poner tu familia, tu trabajo, tus decisiones y tus preocupaciones en las manos de quien sabe cuidar.

Oración de el retiro

Oración final para todos los días

"A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio. Con aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente te suplicamos que vuelvas benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades. Protege, oh providentísimo Custodio de la divina Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; aleja de nosotros, oh, padre amantísimo, este flagelo de errores y vicios. Asístenos propicio desde el cielo, en esta lucha contra el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo libraste de la muerte la vida amenazada del Niño Jesús, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las hostiles insidias y de toda adversidad. Y a cada uno de nosotros protégenos con tu constante patrocinio, para que, a ejemplo tuyo, y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza. Amén". JACULATORIA: Aumenta, san José, mi capacidad de esperanza, alimentando el aceite para mis lámparas de espera.