Baal: significado bíblico, simbolismo y Baales modernos
El dios Baal se menciona varias veces en el Antiguo Testamento, sobre todo en los libros de Reyes. Pero, ¿Quién es Baal y por qué la Biblia menciona también a los baales? ¿Qué tiene esta antigua deidad que aún hoy nos plantea interrogantes?
¿Quién es Baal en la Biblia?
Baal es una divinidad fenicia y cananea. Dios de la fertilidad y de las tormentas, era un dios muy popular en la antigüedad, y se pueden encontrar vestigios de su culto en varios lugares. Se consideraba que controlaba las fuerzas de la naturaleza. Cuando el profeta Elías quiso desafiar a los profetas de Baal en el primer libro de los Reyes, les propuso ver cuál de sus dioses o el suyo era capaz de encender una pira enviando fuego a su interior.
"Luego Elías dijo al pueblo: «Como profeta del Señor, he quedado yo solo, mientras que los profetas de Baal son cuatrocientos cincuenta. Traigamos dos novillos; que ellos se elijan uno, que lo despedacen y lo pongan sobre la leña, pero sin prender fuego. Yo haré lo mismo con el otro novillo: lo pondré sobre la leña y tampoco prenderé fuego. Ustedes invocarán el nombre de su dios y yo invocaré el nombre del Señor: el dios que responda enviándome fuego, ese es Dios». Todo el pueblo respondió diciendo: «¡Está bien!»." (1 Reyes 18:22-24)
Baal se menciona muchas veces en el Antiguo Testamento:
- A veces en singular para evocar a esta divinidad particular, vinculada a las tormentas, el viento, la lluvia y, por tanto, a la prosperidad agrícola:
"Y como si no le hubiera bastado persistir en los pecados de Jeroboam, hijo de Nebat, tomó por esposa a Jezabel, hija de Etbaal, rey de los sidonios, y fue a servir a Baal y se postró delante de él. Erigió además un altar a Baal en el templo que le había construido en Samaría. Ajab hizo también el Poste sagrado, y continuó provocando la indignación del Señor, el Dios de Israel, más que todos los reyes que lo habían precedido." (1 Reyes 16, 31-33)
- A veces en plural - baales - como sustantivo genérico que se refiere a dioses extranjeros, ídolos y dioses falsos. (Encuentra otros versículos de la biblia sobre baal y baales).
La diosa Astarté se asocia a veces con el dios Baal; está más estrechamente vinculada con la fertilidad, el amor y la guerra. "Los israelitas volvieron a hacer lo que es malo a los ojos del Señor, sirviendo a los Baales y a las Astartés, a los dioses de Aram, de Sidón y de Moab, y a los dioses de los amonitas y de los filisteos. Así abandonaron al Señor y dejaron de servirlo" (Jueces 10, 6)
En todos los casos, el dios Baal o "los Baales", en la Biblia, son citados en oposición a Yahvé, el dios de los hebreos, el dios de Abraham, Moisés y Jacob, el dios vivo que los liberó del yugo del faraón.
"El Señor estuvo con Josafat, porque él siguió los caminos que su padre había seguido al comienzo, y no buscó a los Baales, sino que buscó al Dios de su padre y procedió conforme a sus mandamientos, sin imitar lo que hacía Israel." (2 Crónicas 17, 3-4).
¿Qué representa Baal? ¿Qué simboliza?
Más allá de la antigua divinidad, la mención de los baales simboliza diferentes cosas en la Biblia:
- La idolatría, es decir, entregar y confiar el propio destino a dioses materiales, falsos dioses.
- Infidelidad, alejarse de Dios y preferir otros dioses, olvidando todos los beneficios recibidos de Dios.
- Rebelión contra Dios adorando a otro dios y quebrantando así uno de los 10 mandamientos. " No tendrás otros dioses delante de mí" (Éxodo 20:3)
La palabra baal significa "amo" y designa así a aquel a quien uno pertenece. La historia del desafío de Elí en el monte Carmelo (1 Reyes 18) ilustra cómo podemos encontrarnos esclavizados a ilusiones, Baal representando deidades ilusorias.
Esta deslealtad no es sin consecuencias, ya que conduce a la corrupción moral y espiritual del pueblo hebreo, como denuncian los profetas Oseas y Jeremías. Esta corrupción está en el origen de guerras, conflictos y desastres para el pueblo de Israel.
¿Quiénes son los Baales en nuestra vida actual?
¿Quiénes son nuestros amos?
No solo los reyes de la antigüedad adoraban a Baal. En todas las épocas, tenemos la tentación de preferir falsos dioses a Dios: la fama, el poder, el dinero, la comodidad, la apariencia física, etc.
También podemos ser emocionalmente dependientes en ciertas relaciones, en las que colocamos a la otra persona como nuestro amo y señor, olvidando nuestra propia libertad; esto puede ocurrir en ciertas relaciones, ya sean románticas, amistosas, familiares o profesionales.
A veces, sin darnos cuenta, empezamos a "pertenecer" a estos Baales y sacrificamos a ellos muchos aspectos de nuestra vida, empezando por nuestra relación con Dios, que pasa a un segundo plano, incluso secundario.
Jesús vino a liberarnos de todos nuestros falsos ídolos:
"Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana." (Mateo 11, 28-30)
Intentemos hoy responder a la pregunta que Elías hizo a los hebreos:
"Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: ¿Hasta cuándo van a andar rengueando de las dos piernas? Si el Señor es Dios, síganlo; si es Baal, síganlo a él. Pero el pueblo no le respondió ni una palabra." (1 Reyes 18, 21)
Algunas pautas para identificar a nuestros propios "Baales"
- ¿Dónde sitúo mis prioridades y a qué me comprometo? ¿Mi trabajo o mis aficiones tienen prioridad sobre mi vida espiritual?
- ¿Cuáles son mis valores y creencias? ¿Están alineadas con la fe cristiana?
- ¿Cuál es mi relación con las cosas? ¿Estoy demasiado apegado a las posesiones materiales?
- ¿Soy fácilmente influenciable? ¿Me formo fácilmente opiniones basadas en lo que veo y oigo en los medios de comunicación, en las redes sociales, etc.?
Sigue al Señor con Hozana
Hozana, con sus numerosos itinerarios de oración, nos ayuda a dar una respuesta práctica a la pregunta planteada por el profeta Elías:
- Arrojando luz sobre nuestros propios Baales y combatiéndolos con esta novena de guerra espiritual
- Descubriendo más sobre quién es nuestro Señor, el que nos devuelve la libertad interior con esta novena online para descubrir a Dios o esta cita diaria para conocer mejor a Jesús.