El rosario a San José

San José es uno de los santos más importantes de la tradición católica. El rosario a San José es una forma de oración sencilla y repetitiva que permite meditar sobre el lugar de San José en la Historia de la Salvación, verla a través de su mirada y su sensibilidad. Más que una repetición, esta oración nos permite entrar en una real meditación, ridiéndonos a Jesús por intercesión de José. Aquí te presentamos el rosario tradicional donde meditamos la manera en que José acogió gozos y dolores  junto a María y Jesús.

El rosario a San José

El rosario a San José, se propone en forma de septenario y consta de 60 cuentas de dos colores diferentes. Para rezarlo se utiliza una coronilla o rosario que se compone de siete partes con siete cuentas cada una, divididas por otra cuenta de color blanco en la que se enuncia el misterio a meditar, tiene además una medalla a San José. Si no tienes este rosario especial... ¡ No hay problema!  Puedes utilizar un rosario normal adaptando un poco su oración, sólo remplazas el Ave María por el Dios te salve José y meditas un misterio por decena.

Dios te salve José:

“Dios te salve José, lleno de la gracia divina.
Entre tus brazos descansó El Salvador y ante tus ojos creció.
Bendito eres entre todos los hombres,
y bendito es Jesús, el hijo divino de tu Virginal Esposa.
San José, padre adoptivo de Jesús,
ayúdanos en nuestras necesidades familiares, de salud y de trabajo,
hasta el fin de nuestros días, y socórrenos a la hora de nuestra muerte. Amén”.

Otra opción:

“Salve, José, hombre justo, Dios te escogió como esposo de María y Jesús, te honró con el nombre de padre. Salve, custodio del Redentor y protector de la Iglesia universal, protege nuestras familias y asístenos en la hora de la muerte. Amén.”

Los misterios del rosario a San José

Los misterios de la coronilla corresponden a pasajes del Evangelio que meditamos bajo la mirada de San José.

  • La anunciación a José (Mateo 1:18-21)
  • El nacimiento de Jesús (Mateo 2:1-12; Lucas 2:1-20)
  • La circuncisión y la atribución del nombre de Jesús (Lucas 2:21, Mateo 1:20-21)
  • La presentación en el Templo (Lucas 2:22-38)
  • La huída en Egipto (Mateo 2:13-15)
  • El regreso a Nazaret (Mt 2:23)
  • El niño Jesús perdido y hallado en el Templo ( Lucas 2:44-46)

¿Cómo terminar el rosario a San José?

El rosario a San José se termina tradicionalmente rezando el Acuérdate de San José o por las Letanías a San José.

Acuérdate:

 “Acuérdate, oh castísimo esposo de la Virgen María, San José, mi amable protector, que nunca se oyó decir, que alguno de aquellos que invocaron tu protección e imploraran tu socorro, hubiese quedado sin consuelo. Lleno de confianza, me presento ante ti y me encomiendo con fervor a tu patrocinio. No desatiendas mis oraciones, oh padre adoptivo del Redentor, mas bien escúchalas y acógelas. Amén”.

Letanías a San José

“Señor, ten misericordia de nosotros (bis)
Cristo, ten misericordia de nosotros. (bis)
Señor, ten misericordia de nosotros. (bis)
Cristo óyenos. (bis)
Cristo escúchanos. (bis)
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros.
San José, ruega por nosotros.
Ilustre descendiente de David, ruega por nosotros.    
Luz de los Patriarcas, ruega por nosotros.  
Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros.  
Casto guardián de la Virgen, ruega por nosotros.  
Padre nutricio del Hijo de Dios, ruega por nosotros.  
Celoso defensor de Cristo, ruega por nosotros.  
Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros.  
José, justísimo, ruega por nosotros.  
José, castísimo, ruega por nosotros.  
José, prudentísimo, ruega por nosotros.  
José, valentísimo, ruega por nosotros.  
José, fidelísimo, ruega por nosotros.  
Espejo de paciencia, ruega por nosotros.  
Amante de la pobreza, ruega por nosotros.  
Modelo de trabajadores, ruega por nosotros.  
Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros.  
Custodio de Vírgenes, ruega por nosotros.  
Sostén de las familias, ruega por nosotros.  
Consuelo de los desgraciados, ruega por nosotros.  
Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros.  
Patrón de los moribundos, ruega por nosotros.  
Terror de los demonios, ruega por nosotros.  
Protector de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.  
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: escúchanos, Señor,
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: ten misericordia de nosotros.”

Podemos terminar el rosario a San José haciendo la señal de la cruz y diciendo la siguiente invocación:

“¡Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir a San José para esposo de tu Santísima Madre;
 te rogamos nos concedas tenerlo como intercesor en el cielo, ya que lo veneramos como protector en la
tierra. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén”

« Gloria al Padre, al hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de
 los siglos. Amén.”

¿Por qué rezar el rosario a San José?

Como a María, es posible rezar a José bajo la forma de Coronilla o de Rosario. El rosario a María nos invita a estar cerca de su corazón para contemplar los misterios de la vida de Jesús. Nos permite consagrarnos a Jesús por María. De la misma manera, es posible seguir los pasos de Jesús a través de la mirada de José y al mismo tiempo aprendemos a conocerlo mejor. Así como rezamos el rosario a María, es posible también, rezar el rosario a San José.

Hozana nos ayuda a rezar a San José

San José es un santo poderoso y fiel, a quien podemos rezar con otras formas de plegaria como novenas y oraciones particularmente dedicadas a él.

¡Ven a descubrirlo gracias a estas múltiples y variadas propuestas espirituales!

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