Esperar en Dios - Hozana

Esperar en Dios

Queridos amigos:

Muchas veces nuestra vida es un esperar. Esperar que las cosas vayan mejor, esperar encontrar un trabajo, esperar sanar de una enfermedad… ¿Qué sería de nosotros sin la esperanza?  Sin embargo, las esperas humanas muchas veces acaban en desilusión, en frustración, sobre todo si lo que esperamos no es lo mejor para nosotros, pero eso ¿quién lo sabe?, solo Dios que es quien mejor nos conoce y todo lo utiliza para nuestro bien.

Por eso la esperanza y la fe van tan unidas porque la esperanza en Dios se basa en la fe en que todo lo que no ha ocurrido y todo lo que nos ocurrirá será para nuestro bien. Y en esos momentos peores, de angustia, de desesperación en los que muchos de vosotros os encontráis ahora hay que aferrarse a la fe. Es posible que todos vuestros sentimientos sean negativos, no podáis casi ni respirar, y os cueste muchísimo levantaros cada mañana, pero lo hacéis, porque os aferráis a Jesucristo, Él es vuestra esperanza.

Santa Teresa tuvo muchísimos momentos de angustia, de incomprensión, de enfermedades, de tinieblas espirituales, como ya hemos hablado en otras publicaciones. Y no le extrañaba, sabía que la vida hacia Dios es así. Sabía que es necesaria la purificación, que el camino hacia Jesús pasa por la Cruz. Saber esto no hace que el dolor sea menos pero sí ayuda a llevarlo con más calma y paz, sabiendo que estos momentos pasarán y vendrán otros de gloria aún en esta tierra.

Santa Teresa en las sextas moradas habla en varias ocasiones de esto:

Oh, válame Dios, y qué son los trabajos interiores y exteriores que padece hasta que entra en la sétima Morada! Por cierto, que algunas veces lo considero, y que temo que si se entendiesen antes sería dificultosísimo determinarse la flaqueza natural para poderlo sufrir ni determinarse a pasarlo, por bienes que se le representasen, salvo si no hubiese llegado a la sétima Morada, que ya allí nada no se teme, de arte que no se arroje muy de raíz el alma a pasarlo por Dios...

Porque son muchas las cosas que la combaten con un apretamiento interior de manera tan sensible e intolerable, que yo no sé a qué se pueda comparar, sino a los que padecen en el infierno: porque ningún consuelo se admite en esta tempestad…

En fin que ningún remedio hay en esta tempestad sino aguardar a la misericordia de Dios, que, a deshora, con una palabra sola suya, u una ocasión, que acaso sucedió, lo quita todo tan de presto que parece no hubo nublado en aquella alma, según queda llena de sol y de mucho más consuelo…

Así que Dios en cualquier momento puede hacer brillar el sol y lo hará cuando llegué el momento. Mientras tanto vamos creciendo en fe y esperanza y nos apoyamos en la oración de nuestros hermanos en la fe.

Os propongo terminar hoy con una oración por todos los miembros de esta comunidad que están pasando momentos de angustia.

¡Te pedimos Jesús por estos tus hijos que están pasando estos momentos tan malos de angustia y desesperación, para que les ayudes y los acompañes. Tú les comprendes porque   también pasaste por esos momentos. Consuélales y dales la paz y la fuerza que necesitan para no rendirse y seguir adelante! ¡Gracias Jesús!  Padrenuestro... Avemaría... Gloria... Amén.

¡Hasta la próxima semana amigos!

Tomo un minuto para meditar todas estas cosas en mi corazón (Lucas, 2:19)

Comentarios

"Que sus conversaciones sean siempre agradables y oportunas, a fin de que sepan responder a cada uno como es debido". Colosenses 4:6

H Fabio
place Barcelona, hace 1 mes
Buenos días, hay algún sitio, parroquia, donde se reúnan miembros de la comunidad en Madrid?