Oración para pedir perdón a Dios

Todos somos pecadores. De hecho, nuestras faltas hacen peso en nuestros corazones y nos impiden probar la verdadera libertad que Dios quiere para nosotros. ¡Pero Dios es misericordioso y envió a su Hijo por el perdón de nuestros pecados! Sin miedo, con toda confianza, pidamos perdón al Señor para vivir plenamente en su amor. Lo podemos hacer a través de las oraciones de arrepentimiento y con el sacramento de la reconciliación, con el cual hacemos un acto de contrición.


Oración para pedir perdón a Dios

Padre, el peso de mis pecados pesa mucho en mi conciencia y sé que no hay justicia en mí. Vengo a ti suplicando tu gran misericordia, y me arrepiento de todos los muchos pecados que he cometido contra ti tan gravemente. Señor, confieso que en mi orgullo y arrogancia incluso bromeé sobre tu existencia y te blasfemé en palabras y hechos, sin embargo, descubrí que enviaste a tu único Hijo, el Señor Jesucristo, para ser el único sacrificio aceptable que podría pagar el precio por mis pecados.

Señor, me arrodillo ante ti quebrantado de corazón por el mal que he hecho contra ti y suplico por tu gracia y misericordia sobre un pecador lamentable, que ha venido a confesar que Jesucristo es el Señor, y que Él es mi Salvador y Redentor.

Lava todos mis pecados y limpia mi boca y mis pensamientos de la suciedad que se ha derramado en mi corazón ennegrecido. Señor, vengo con humildad de corazón y quebrantamiento de espíritu, y rezo y agradezco que en tu misericordia enviaste a Jesús a ser el precio por mis pecados. Gracias por tu promesa … que todos los que creen en Él no perecerán, sino que recibirán el perdón de sus pecados y recibirán el regalo gratuito de la vida eterna. Gracias por haber sido salvado por tu gracia, simplemente confiando en la sangre de Cristo, en cuyo nombre oro. Amén.

Oración de arrepentimiento de Juan Calvino

"Señor Dios, Padre eterno y omnipotente, reconocemos y confesamos delante de tu santa Majestad que somos pobres pecadores, nacidos en la iniquidad, inclinados al mal e incapaces por nosotros mismos de practicar el bien. Confesamos haber quebrantado diariamente y de distintas maneras tus santos mandamientos, y, merecer así, por tu justa sentencia, la condenación y la muerte.

Pero, oh Señor, sentimos un vivo dolor por haberte ofendido y nos condenamos a nosotros mismos y a nuestras transgresiones con un verdadero arrepentimiento, acudimos a tu gracia y te suplicamos nos socorras en nuestra miseria.

Ten piedad de nosotros, oh Dios de toda bondad, Padre misericordioso, y perdona nuestros pecados, por el amor de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Salvador.

Concédenos y aumenta cada día en nosotros las gracias de tu santo espíritu, a fin de que, reconociendo siempre nuestras faltas, nos arrepintamos y renunciemos a ellas de todo nuestro corazón y llevemos frutos de justicia y de santidad que te sean agradables, por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Salmo para pedir perdón a Dios

A ti, Señor, elevo mi alma, Dios mío, yo pongo en ti mi confianza; ¡que no tenga que avergonzarme ni se rían de mí mis enemigos! Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse: se avergonzarán los que traicionan en vano.

Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador, y yo espero en ti todo el día.

Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son eternos.

No recuerdes los pecados ni las rebeldías de mi juventud: por tu bondad, Señor, acuérdate de mí según tu fidelidad.

El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; Él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres.

Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza. ¡Por el honor de tu Nombre, Señor, perdona mi culpa, aunque es muy grande!

¿Hay alguien que teme al Señor? Él le indicará el camino que debe elegir: su alma descansará feliz y su descendencia poseerá la tierra. 

El Señor da su amistad a los que lo temen y les hace conocer su alianza. Mis ojos están siempre fijos en el Señor, porque él sacará mis pies de la trampa.

Mírame, Señor, y ten piedad de mí, porque estoy solo y afligido: alivia las angustias de mi corazón, y sácame de mis tribulaciones.

Mira mi aflicción y mis fatigas, y perdona todos mis pecados.

Mira qué numerosos son mis enemigos y qué violento es el odio que me tienen.

Defiende mi vida y líbrame: que no me avergüence de haber confiado en ti; la integridad y la rectitud me protegen, porque yo espero en ti, Señor.

Salva, Dios mío, a Israel de todas sus angustias.

Salmo 25

¡Con Hozana, disfruta la misericordia divina!

En hozana, encuentra muchas comunidades de oración a la divina misericordia. Por ejemplo, puedes unirte a esta novena a la misericordia divina, y preparar tu corazón para el perdón de nuestros pecados, esta gracia tan maravillosa que Jesús nos ofrece cada día.

También puedes unirte a esta comunidad y rezar la novena que Jesús dio a Santa Faustina para encomendarnos a su divina misericordia.

Además, puedes orar a Jesús misericordioso aquí, para que Él llene tu corazón de ese amor bondadoso que te ayudará a vivir como Jesús, y a amar a los demás incondicionalmente.