Frases de San Agustín

San Agustín (354-430) fue obispo de Hipona en el norte de África. Habiendo recibido una educación sólida y dotado de un espíritu de rara inteligencia, logró una obra grandiosa. Sus famosas obras como Confesiones o La ciudad de Dios nos revelan su pensamiento luminoso y han alimentado la fe, la espiritualidad y la filosofía de multitud de personas a lo largo de los siglos. De sus obras sacamos una serie de citas muy esclarecedoras sobre la forma en que san Agustín concebía la vida, la muerte, la felicidad , etc.

Filosofía de San Agustín: las mejores frases

La vida

“Nadie puede vivir sin amar."-Sermones

El amor

“Ama y haz lo que quieras. Si callas, calla por amor; si hablas, habla por amor; si corriges, corrige por amor; si perdonas, perdona por amor. Ten la raíz del amor en el fondo de tu corazón, de esta raíz no puede salir nada más que el bien " - Sermones

"La medida del amor es amar sin medida. » Sermones

“Es del amor a uno mismo que la regla del amor al prójimo saca su luz. "- La Ciudad de Dios

“Cuando el amor crece en ti, también crece la belleza. Porque el amor es la belleza del alma. "

Dios

“Pero Tú, eras más profundo que mis profundidades y más elevado que lo más alto de mí mismo." - Confesiones 

“Nuestro Dios nunca puede ser corrompido, ni por su voluntad, ni por necesidad, ni por ningún hecho imprevisto; porque él es Dios, lo que quiere para sí mismo es bueno, y él mismo es bueno." - Confesiones 

El tiempo

“Pero quizás podríamos decir con verdad que hay tres tiempos, el presente de las cosas pasadas, el presente de las cosas presentes y el presente de las cosas por venir. " - Confesiones 

"¿Que es el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé. Si quiero explicárselo a quien me lo pregunte, ya no lo sé."  - Confesiones 

Fe y razón

“Cree para merecer entender. La fe debe preceder a la inteligencia para que la inteligencia sea la recompensa de la fe." - Sermones

La felicidad

"Una vida de felicidad, ¿no es eso lo que todos quieren y nadie en el mundo rechaza?" Pero ¿de dónde la conocemos para desearla tanto? ¿Dónde la hemos visto para estar tan enamorados de ella? "- Confesiones 

“La felicidad es seguir deseando lo que tienes. " - Sermones

La muerte

"¡Quién no retrocedería horrorizado y elegiría la muerte si se le ofreciera la opción entre morir y volver a ser un niño!"" - La Ciudad de Dios

La tolerancia

"A fuerza de verlo todo, terminas soportando todo ... A fuerza de soportarlo todo, terminas tolerando todo ... A fuerza de tolerar todo terminas aceptando todo ... A fuerza de aceptar todo terminas aprobando todo”.

Frases espirituales de San Agustín

El amor de Dios

"Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, ¡tarde te amé! Tú estabas dentro de mí, y yo estaba fuera de mí, y por fuera te buscaba, y me lanzaba sobre las cosas hermosas creadas por Ti.

Tú estabas conmigo y yo no estaba contigo.Me retenían lejos de Ti todas las cosas, que aunque, si no estuviesen en Ti, nada serían.

Me llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera. Brillaste y resplandeciste y pusiste en fuga mi ceguera. Exhalaste tu perfume, lo respiré y suspiro por Ti. Gusté de Ti y siento hambre y sed de Ti.
 Me tocaste y me abrasé en tu paz "- Confesiones 

La expectativa y el deseo

“La vida entera de un buen cristiano se reduce a un santo deseo. Pero lo que estás deseando no lo ves aún: pero el deseo te hace capaz, cuando llegue lo que vas a ver, de saciarte de ello. Imagínate que quieres llenar un recipiente y sabes que la cantidad que vas a recibir es abundante; extiendes el saco, o el odre o cualquier otro recipiente; piensas en lo que vas a verter y ves que resulta insuficiente; entonces tratas de aumentar su capacidad estirándole: así Dios, haciendo esperar, amplía el deseo; al desear más, aumenta la capacidad del alma y, al aumentar su capacidad, la hace capaz de recibir más. Deseemos, pues,  hermanos, porque seremos colmados.»  -  Sermón de la 1ª Carta de Juan

El regreso de Cristo

“Cuando Cristo venga y, como dice también el apóstol san Pablo, saque a la luz lo que está escondido en las tinieblas, y haga aparecer las intenciones de los corazones para que cada uno reciba de Dios la alabanza que le corresponde, entonces, con la presencia de tal luz, las lámparas ya no serán necesarias. No se nos leerá más la profecía, no se abrirá más el libro del Apóstol, no pediremos más el testimonio de Juan, no tendremos más necesidad del Evangelio mismo. Todas las Escrituras nos serán quitadas, ya que brillaron para nosotros como lámparas en la noche de este mundo, para que no permanezcamos en la oscuridad.»  - Homilías sobre el Evangelio de Juan

El tiempo dedicado a la oración

"No está prohibido ni es inútil rezar mucho tiempo, cuando se tiene el tiempo libre para hacerlo, es decir, cuando no impide otras ocupaciones buenas y necesarias, aunque, al realizarlas, se debe rezar siempre, como he dicho, por deseo.  Porque si rezamos un poco más, no es, como algunos piensan, palabrería vacía. Hablar abundantemente es una cosa, amar largamente es otra. »  - Carta a Proba sobre la oración