Día 2: madre Mía

¡Iniciemos nuestro tiempo de oración!


✔️Primero reza la oración para el Segundo Día

¡Oh, Madre del Perpetuo Socorro! Aquí me tienes humildemente acudiendo a tus pies y confiando en ti.  Madre de misericordia, ten piedad de mí.  Oigo que todos te llaman Refugio y Esperanza de los pecadores; sé, pues, mi Refugio y mi Esperanza.  Socórreme por amor a Jesucristo. Tiéndeme la mano en los momentos más difíciles pues siempre me encomiendo y me consagro para siempre a ti. Despierta en mi corazón la fe, la esperanza y el amor con que tú misma quieres que te mire y te invoque, para avivar una confianza ilimitada en tu socorro.


✔️Luego reza:

- Tres (3) « Avemarías » en honor de la Virgen

- Dos (2) « Glorias » en honor de San Alfonso María de Ligorio


Meditemos juntos:

Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro me dice que Tú eres mi Madre

El Hijo de Dios, Tu hijo también, está en Tus Brazos… El hijo pecador que reza a Tus Pies. ¡Soy yo! 

Jesús busca en ti consuelo y socorro y tu en Tus Manos maternales, lo recibes y lo cargas con amorosa complacencia… ¡Es Tu Hijo! 

Pero al verme rezando a Tus Plantas, cargado de pecados y abatido bajo el peso de tantos males, me miras a mí… ¡y que mirada tan dulce y misericordiosa la Tuya! 

Sólo las madres miran así… No es extraño, pues ¡también yo soy tu hijo!



✔️Termina rezando estas cortas invocaciones:

-"Nuestra Señora del Perpetuo Socorro ¡ruega por mí!"

-"Adorado San Alfonso, inspírame el recurrir a María ¡en todas mis necesidades!"

Tomo un minuto para meditar todas estas cosas en mi corazón (Lucas, 2:19)

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"Que sus conversaciones sean siempre agradables y oportunas, a fin de que sepan responder a cada uno como es debido". Colosenses 4:6

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