22 octubre - Primer día: ¡Elegir! - Hozana

22 octubre - Primer día: ¡Elegir!

Elegir: "No a la violencia, sí a la paz".

Elijamos la paz como experiencia que hará nacer una nueva cultura justa, digna y armoniosa.

 

 

Texto bíblico

"No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús". – Filipenses 4:6-7

 

 

Del Magisterio de la Iglesia 

Una vez más nos atrevemos a dirigir al mundo, a la humanidad, la palabra suave y solemne de paz.

Esta palabra nos oprime y nos exalta. No es nuestra; desciende del reino invisible, el reino de los cielos; notamos la trascendencia profética, no apagada por nuestros humildes labios, que le prestan la voz: Paz en la tierra a los hombres que ama el Señor. ¡Sí, repetimos, la paz debe existir! ¡La paz es posible!

 

 

La violencia es antisocial por los métodos mismos que le permiten organizarse en una complicidad de grupo, donde el silencio forma el cemento de cohesión y el escudo de protección; un deshonroso sentido del honor le confiere un paliativo de conciencia; y es ésta una de las deformaciones difundida hoy día por el verdadero sentido social que cubre con el secreto y con la amenaza de venganza despiadada ciertas formas asociadas de egoísmo colectivo, receloso de la legalidad normal y siempre hábil para eludir su observancia, tramando, como por fuerza de cosas, empresas criminales que a veces degeneran en gestos de despiadado terrorismo, epílogo de la falsa vía emprendida y causa de deplorables represiones. - Pablo VI - Mensaje para la jornadda de la paz - 1978

 

 

 

Unámonos al pensamiento de la Madre Laura que decía:

"¡Me complazco en no entender esto para poderte adorar en la dulce oscuridad de la fe, que me muestra tus designios tan arriba de mi mísera comprensión!"

"Destrúyeme Señor y sobre mis ruinas, levanta un monumento para tu Gloria".

“He aprendido a contentarme con lo que tengo. Sé avanzar en escasez o en abundancia. A todo estoy acostumbrada: a la saciedad y a la estrechez, a la riqueza y a la privación. Porque todo lo puedo en Aquel que me conforta".

Hoy y siempre la vida de los santos encierra historias comunes y corrientes. Incluso situaciones aún más difíciles que ellos, apoyados en Dios lograron superar.

Laura Montoya nació en Jericó, Antioquia, población colombiana, en un contexto de lucha política. Perdió muy temprano a su padre, asesinado durante una dura época del país. Este hecho llevó a su familia a emigrar en busca de mejores horizontes y así, doña Dolores con sus tres hijos se acogió en Medellín.

Más tarde se translado a una finca que el abuelo de Laura poseía en Amalfi, un pequeño pueblo al norte de Antioquia. Durante estos años, esta familia desplazada, sólo conoció desprecios y pobreza.

La idea de hacerse maestra surgió en Laura, como una forma de enfrentar las penurias de su hogar. Así logró graduarse en la Normal de Institutoras de Medellín. Pudo entonces obtener un sueldo para ayudar a su casa, y compartir con sus alumnas su fe y sus valores.

Sin embargo, durante su tiempo como educadora no le faltaron las incomprensiones y los obstáculos. Algunos incluso la calumniaron llegando a manchar su fama de mujer equilibrada y honesta.

Golpeada por tantos problemas, Laura se refugió en la oración, aceptando sus sufrimientos, ante Jesús, cuya pasión gustaba de contemplar con frecuencia. Sólo así pudo salir adelante y más tarde continuar su tarea pedagógica.

La Madre Laura nos enseña a todos a poner nuestra confianza en el Señor, quien nunca tarda en ayudarnos.

 

 

 

Oración para todos los días

 

Dios Todopoderoso, te agradecemos por la hermosa presencia de tan excelsa lider, llamada Laura de Catalina. ¡Gracias por darnos a conocer sus dones y sacrificios!

En nombre de ella solicitamos tus bendiciones y que escuches con mucha emoción esta humilde novena. Intercede por todos nosotros para que sean perdonados todos nuestros pecados, que intentan manchar tu benigno nombre.

Reafirmamos nuestra creencia en la Santísima Trinidad, que es tres personas distintas y un sólo Dios a la vez. En virtud de sus poderes, santificamos el nombre de Santa Laura Montoya, una gran mujer valiente y piadosa que dejó una huella imborrable en Colombia y Latinoamerica.

 ¡Amén!

 

 

 

Oración para el primer día

Generosa Santa Laura, que fuiste misionera y ayudante para todo un país. En este primer día te solicitamos que podamos seguir tu ejemplo. Soñamos con tener la misma misericordia que mostraste ante tu gente. Otórganos cada una de tus virtudes, para ser mejor personas cada día. Bendecimos cada momento glorioso en que compartiste con la gente mas desamparada de tu país, te glorificamos por ese bello carácter, gentil y educativo.

 ¡Amén!

 

 

 

Oración por la Paz (San Juan Pablo II)

¡Oh, Dios, Creador del universo!
que extiendes tu preocupación paternal  
sobre cada criatura y que guías los eventos de la historia 
a la meta de la salvación; reconocemos tu amor paternal 
que a pesar de la resistencia de la humanidad  
y, en un mundo dividido por la disputa y la discordia, 
Tú nos haces preparar para la reconciliación. 

Renueva en nosotros las maravillas de tu misericordia; 
envía tu Espíritu sobre nosotros, para que él pueda obrar
en la intimidad de nuestros corazones;
para que los enemigos puedan empezar a dialogar;
para que los adversarios puedan estrecharse las manos;
y para que todas las personas puedan
encontrar entre sí la armonía.

Para que todos puedan comprometerse
en la búsqueda sincera por la verdadera paz;
para que se eliminen todas las disputas,
para que la caridad supere el odio,
para que el perdón venza el deseo de venganza.

Que con un solo corazón y una sola mente,
trabajen para que todo el mundo sea
una verdadera casa para todos sus pueblos.

¡Paz! ¡Paz! ¡Paz! 

¡Amén!

 

 

Gozos para todos los días

Al presentarte nuestros ruegos, venimos llenos de confianza:

Madre Laura. danos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

II

Madre y maestra de los indios de nuestra selva latinoamericana:

Vuelve a enseñarnos los caminos de tus intrépidas andanzas.

Y hacer así que la luz del Evangelio, llegue por cerros y cañadas,

a redimir a los cautivos de la pobreza y la ignorancia.

Madre Laura. danos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

II

Ante el asombro de tus ojos, la turba inquieta y afanada de las hormigas

un secreto de amor te confio sin palabras.

Y desde entonces la ternura de Dios,

inmensa y desbordada sobre los buenos y los malos,

con un suave ardor te abrasó el alma.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

III

Tú que supiste de pobreza y también fuiste desplazada,

mira el dolor de tus hermanos de tu patria latinoamericana.

Haz que florezca entre nosotros aquella paz tan anhelada,

en la justicia y el progreso que como hermanos nos igualan.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

IV

Tu acendrado y fiel cariño hacia la señora Inmaculada,

marcó tus días y noches, le dió certeza a tu esperanza.

Su amor fue siempre el santo y seña de tus empresas arriesgadas,

Su dulce nombre y melodioso entre los tambos se escuchaba.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

V

Si las serpientes y las fieras por el poder de tu plegaria,

como predijo el evangelio, pacificaron su acechanza:

Líbranos hoy de los peligros que por doquier nos amenazan

a quienes vamos de camino a compartir la alegria de nuestras patrias.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

VI

Que tu corazón en carne viva, porque "los indios son mi llaga",

contagie a todos tu angustia por tanta gente marginada.

Haznos sentir la sed de Cristo que dio vigor a tu constancia,

en las tareas de su Reino de Amor y Bienaventuranza.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generosoVII

 

VII

A los discípulos de Cristo, tu gesta heroica nos señala la ruta audaz del evangelio

hacia regiones muy lejanas.

Transforma nuestro continente que ya es iglesia misionada,

en una iglesia misionera de leve alforja y sandalias.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

¡Amén!

 

 

Oracion Final

Dios, Padre misericordioso,

que elegiste a Santa Laura Montoya

para despertar en la iglesia el sentido misionero,

especialmente hacia las comunidades marginadas de la sociedad.

Concédenos que podamos imitarla en su actitud contemplativa

y en la búsqueda constante de la salvación de los hermanos.

Danos la gracia de una conversión sincera al Evangelio

para que así un día florezca entre nosotros una paz justa y duradera,

por el progreso de todos, especialmente de los más necesitados.

Además, rogamos por los méritos de Santa Laura Montoya,

el remedio de estas necesidades ... (meditar sobre nuestras necesidades)

si es para tu mayor gloria y nuestra salvación.

Por Jesucristo nuestro Señor.

¡Amén!


 

 

Tomo un minuto para meditar todas estas cosas en mi corazón (Lucas, 2:19)

"Que sus conversaciones sean siempre agradables y oportunas, a fin de que sepan responder a cada uno como es debido". Colosenses 4:6