Los Misterios Gozosos: La Visitación - Discurso de Benedicto XVI

Los Misterios Gozosos: La Visitación - Discurso de Benedicto XVI

Este segundo misterio gozoso nos invita a meditar sobre los frutos de la caridad, la acogida y la apertura hacia los demás.

 

El evangelista enfatiza que « María permaneció con ella (su prima Isabel) unos tres meses ». (Lucas 1:56) Estas sencillas palabras revelan el propósito más inmediato del viaje de María. El ángel le había anunciado que Isabel esperaba un hijo y que ya estaba en el sexto mes de embarazo. (ver Lucas 1:36). Pero Isabel ya era de edad avanzada y la cercanía de María, todavía muy joven, podía serle útil. Por esto María va a su casa y la acompaña durante unos tres meses para ofrecerle la cercanía afectuosa, la ayuda concreta y todas las atenciones cotidianas que necesitaba. Isabel se convierte así en el símbolo de tantas personas ancianas y enfermas, es más, de todos aquellos que necesitan ayuda y amor. ¡Y son numerosas también hoy, en nuestras familias, en nuestras comunidades, en nuestras ciudades! Y María, que se había definido cómo "la esclava del Señor" (Lucas 1:38), se hace esclava de los hombres. Más precisamente, sirve al Señor que encuentra en los hermanos.

Pero, la caridad de María no se limita a la ayuda concreta, sino que alcanza su culmine dando a Jesús mismo, « haciendo que lo encuentren ». Es San Lucas quien lo enfatiza nuevamente: « En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno ». (Lucas 1:41) Nos encontramos así en el corazón y en el culmen de la misión evangelizadora. […]


Extractos de la Conclusión Solemne del Mes de María, Mayo 31, 2010 - Palabras acerca de « la Visitación » - Benedicto XVI

Oración por los sacerdotes

Señor, te encomendamos a todos los sacerdotes y

personas consagrados en tu Iglesia.

Te confiamos a las ovejas perdidas,

que se han entregado a actos vergonzosos:

Siembra en sus corazones un sincero arrepentimiento,

concédeles el valor para hacer todo lo que esté a su alcance

para que las víctimas obtengan justicia,

permíteles reparar semejante horror con un mayor bienestar.

También ponemos en tus manos a las autoridades eclesiásticas

que gestionan tales actos:

permíteles discernir la actitud correcta a seguir,

teniendo en cuenta el bien de las víctimas,

sus familias de la Iglesia y la sociedad.

Finalmente, te confiamos a los sacerdotes, obispos y

religiosos que son fieles servidores del Evangelio,

y cuya carga es muy pesada en estos días

cuando el clero es señalado con el dedo,

y que están sujetos a falsas acusaciones.

Con Maria, y San Miguel te lo pedimos en el nombre de Jesús.

¡Amén

Oremos

Un Padre Nuestro, 10 Ave María, y las oraciones a María y San Miguel haciendo clic en el botón de abajo "Oro"

Tomo un minuto para meditar todas estas cosas en mi corazón (Lucas, 2:19)

"Que sus conversaciones sean siempre agradables y oportunas, a fin de que sepan responder a cada uno como es debido". Colosenses 4:6

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