Día 9: ¡da gracias por tu VIDA!

Día 9: ¡da gracias por tu VIDA!

¡Da gracias por tu VIDA!



¡Feliz el hombre que teme al Señor y se complace en sus mandamientos. Su descendencia será fuerte en la tierra: la posteridad de los justos es bendecida! 

 


 

Leamos juntos el Salmo del día:

Salmo 51: 12-15, 18-19

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación, que tu espíritu generoso me sostenga:
yo enseñaré tu camino a los impíos y los pecadores volverán a ti. [...]
Los sacrificios no te satisfacen; si ofrezco un holocausto, no lo aceptas:
mi sacrificio es un espíritu contrito, tú no desprecias el corazón contrito y humillado.


Meditación del Salmo 51:

En este Salmo se aprecia la posibilidad de conversión. Si el hombre confiesa su pecado, la justicia salvífica de Dios está dispuesta a purificarlo radicalmente. El Señor no actúa sólo eliminando el pecado, sino que vuelve a crear la humanidad 'pecadora' a través de su Espíritu vivificante: infunde en el hombre un "corazón" nuevo y puro, es decir, una conciencia renovada, y le abre la posibilidad de una fe límpida y de un culto agradable a Dios.


"Aunque nuestros pecados fueran negros como la noche, la Misericordia Divina es más fuerte que nuestra miseria. Hace falta una sola cosa: que el pecador entorne al menos un poco la puerta de su corazón... El resto lo hará Dios. Todo comienza en tu Misericordia y en tu Misericordia acaba".

Santa Faustina Kowalska 


 

 Leamos juntos la Reflexión de la vida de Santa Clara de Asís

La vida de Santa Clara termina con un grito de agradecimiento: no teme a la muerte, sino que la considera como un pasaje, una entrega confiada de sí misma a Aquel que siempre la ha cuidado y guiado:

Ve, tranquila y en paz, alma bendita mía, pues tienes un buen guía para el camino. El que te ha creado también te ha llenado del Espíritu Santo. Siempre te ha amado con tierno amor, como una madre a su hijo pequeño. ¡Sé bendito, Señor, por haberme creado! Es su manera de vivir el abandono de Jesús en manos del Padre: Todo está cumplido. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu...



Y ahora reflexionemos en esta pista de meditación:

Si aprendemos a agradecer, nos daremos cuenta que en nuestro corazón aumenta el deseo de servir, de darnos totalmente a Dios y a nuestro prójimo. Es una verdaderamente maravilla vivir, respirar, experiementar la dicha de estar despierto aún cuando las cosas no van como uno quisiera. Lo verdaderamente importante es saber dar gracias.

Se nos regala un nuevo día, se nos regala un poco de aire para seguir viviendo, se nos regala la fe y la esperanza.

Si aprendemos a agradecer, nos daremos cuenta que en nuestro corazón aumenta el deseo de servir, y de ayudar a los demás. 

Decir gracias a cada regalo nos conduce a la paz y a la alegría y es que en el mundo siempre hay más bien que mal, hay mas personas buenas que malas y a nosotros Dios nos ha rodeado de personas maravillosas.. – Padre Idar Hidalgo



Recemos la oración del día

¡Padre, bendito seas por el don de mi vida! ¡Tenía tan pocas posibilidades de existir! Y sin embargo, ¡existo!
Acoger este don, es acoger también mi sitio único en este mundo, y con él la misión
singular que Tú me entregas.
¡Por la intercesión de Santa Clara de Asís, y por la acción de tu Espíritu Santo,
concédeme entender y cumplir mi misión de acuerdo a lo que tu Amor espera, para
alegría mía, para Gloria tuya, y por la vida del mundo!
Que mi vida sea fuente de bendiciones para los demás, que encuentre su cumplimiento
en el amor de tu Voluntad.
Que al término de mi vida, pueda decir yo también, en verdad: ¡“Padre, he llevado a cabo
la obra que me entregaste”! ¡Bendito seas, Señor, por haberme creado”!
¡Amén!




Hoy te sugerimos:

Medito y tomo conciencia de los dones que he recibido, de lo que me siento llamado a cumplir.

Vuelvo a leer el camino que se ha ido trazando durante estos días:

¿Qué llamados he atendido?

¿Qué transformación he observado?

¿En qué dirección me anima Santa Clara a avanzar, y a mantenerme atento y vigilante?

¿En qué determinación debo mantenerme fiel?


 

 Con Santa Clara, el Señor ha hecho brillar una luz en mi corazón. ¡Me toca a mí mantener viva esta llama!


 

Santa Clara es contemplación hecha vida; es vida contemplativa hecha oración, y como centro cordial, el Dios Altísimo.


 


¡Pidamos a Santa Clara que con su fresca lozanía sea capaz también hoy de cautivar a la juventud!



 

 

Tomo un minuto para meditar todas estas cosas en mi corazón (Lucas, 2:19)

3 comentarios

"Que sus conversaciones sean siempre agradables y oportunas, a fin de que sepan responder a cada uno como es debido". Colosenses 4:6

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¡Con Santa Clara avanzo en mi camino de VIDA!