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Medio ambiente: oremos por nuestro planeta

El siglo XXI ha planteado grandes retos para la humanidad, y todos estamos llamados a actuar ante la crisis medioambiental que estamos viviendo. De hecho, para los cristianos, el respeto a la creación es un aspecto bastante fundamental. Pero no basta sólo con tener una ecología que se preocupe únicamente por los problemas ambientales y olvide las problemáticas sociales, morales y éticas a las que nos enfrentamos diariamente. Por el contrario, como cristianos, estamos invitados a practicar y fomentar una ecología integral que incluya la noción de bien común. Precisamente, el  Papa Francisco en su encíclica Laudato Si' (2015), evoca la necesidad de avanzar hacia transiciones ambientales y sociales para proteger nuestra casa común. ¡Y esto no puede suceder sin una conversión de los corazones!

Oración de la encíclica Laudato Si

La segunda encíclica papal del Papa Francisco, publicada el 24 de mayo de 2015, busca concientizar a las personas sobre la importancia de proteger nuestra casa común. Allí el Santo Padre nos recuerda que este compromiso es un elemento fundamental de nuestra vocación cristiana: “Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana”. -Papa Francisco, Carta encíclica Laudato Si’ sobre el cuidado de la casa común.

Hozana te invita no solo a descubrir otros extractos de esta encíclica, sino también otras meditaciones y oraciones para responder a este desafío actual.

Caminemos hacia una ecología interior

La ecología integral nos invita a replantearnos no sólo nuestros comportamientos y hábitos, sino también nuestra forma de entender el mundo, de entender a las personas, de entender la vida. No se trata simplemente de hacer esto o aquello, sino de reconsiderar nuestra actitud con respecto al dinero, las posesiones, el consumo, la naturaleza y el prójimo. Los cristianos estamos llamados al pleno respeto de la persona humana y de toda la creación de Dios. No se trata de privarse o limitarse, sino por el contrario, de liberarse de las cadenas y lógicas de destrucción que siguen vigentes en nuestras sociedades.

La oración puede ayudarnos a dejarnos transformar, a vivir esta conversión. “Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos”.  -Papa Francisco, Carta encíclica Laudato Si’ sobre el cuidado de la casa común.

Oremos para construir juntos, con la ayuda del Espíritu Santo, un mundo más justo, más fraterno y más respetuoso con los dones de Dios.